Un rincón histórico en pleno corazón de Zaragoza se transforma en un templo de luz, sonido y contemplación. La iglesia del Colegio Escuelas Pías acoge Genesis, una experiencia audiovisual que fusiona arte, tecnología y espiritualidad para imaginar los primeros días de la creación de la Tierra.
1. Un oasis de calma en el centro de Zaragoza
En una ciudad que late con energía, hay un lugar donde el tiempo se detiene. Al cruzar las puertas de la iglesia de las Escuelas Pías, el ruido urbano se desvanece para dar paso a un silencio envolvente, casi sagrado.
Dentro, te espera un ambiente de quietud y contemplación. Puedes elegir entre sentarte en los bancos o recostarte en los cómodos pufs del centro de la nave. Las luces se apagan, el murmullo cesa… y comienza el viaje: Genesis está a punto de empezar.
2. Descubrir un espacio monumental con siglos de historia
Muchos zaragozanos han pasado mil veces por delante sin imaginar la belleza que se esconde tras sus muros. La iglesia de Santo Tomás de Aquino, anexa al histórico Colegio de las Escuelas Pías de Zaragoza, fue levantada entre 1736 y 1740 y constituye uno de los mejores ejemplos del barroco-renacentista zaragozano del siglo XVIII. Su arquitectura, sobria y equilibrada, está pensada para invitar al recogimiento, con una nave amplia y luminosa que transmite serenidad y proporción.
Precisamente esa atmósfera de calma y contemplación convierte al templo en el escenario ideal para Genesis, una experiencia inmersiva que combina arte, luz y sonido para imaginar los orígenes de la creación. La pureza de las líneas barrocas y la armonía de los volúmenes de la iglesia se funden con las proyecciones de color y música, creando un diálogo entre el arte sacro del siglo XVIII y la tecnología del siglo XXI.
3. Una experiencia inmersiva que envuelve todos los sentidos
Genesis no es una proyección más: es una experiencia 360º que transforma cada rincón de la iglesia en un universo en movimiento. Las paredes se llenan de luz, color y formas abstractas que recrean los tres primeros días de la creación: la aparición de la luz, el nacimiento del agua, el florecer de la vida.
Detrás de esta propuesta está el colectivo artístico Projektil, conocido por su dominio del video mapping y la creación de espacios inmersivos de gran carga emocional. Gracias a sus proyecciones láser de alta precisión, la arquitectura de la iglesia cobra vida, envolviendo al público en una atmósfera de asombro y serenidad.
4. Música que emociona y da sentido a la luz
Nada en Genesis está dejado al azar. Cada proyección va acompañada de una banda sonora cuidadosamente diseñada: desde piezas clásicas de Mahler o Haydn hasta composiciones contemporáneas creadas especialmente para la instalación.
La música guía la experiencia como un hilo invisible, intensificando cada momento. A veces te sumerge en una calma meditativa, otras te arrastra a una explosión de color y energía que parece expandirse desde el suelo hasta el techo abovedado del templo. Es un recorrido emocional que combina lo clásico y lo moderno para crear algo único: una sinfonía de luz, sonido y emoción.
5. Un cierre para mirar hacia dentro
El final de Genesis es una invitación a la introspección. Tras la intensidad visual y sonora, llega el silencio. Una serie de luces suaves, como linternas suspendidas, iluminan la oscuridad y simbolizan el alma, la esperanza, la vida.
Es el momento de respirar hondo, dejar volar los pensamientos y reconectar contigo mismo. Porque más que un espectáculo, Genesis es una experiencia de transformación, una pausa luminosa en medio del ritmo diario.




